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Bourriadas ciclotímicas

18/9/2024

eeenajenaciones

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Detonante

En el sórdido rincón de un estudio que más parecía un calabozo que un refugio creativo, donde el caos reinaba soberano entre lienzos apilados y tubos de pintura exprimidos hasta la última gota, un artista se consumía en su propia fiebre creativa. Cada noche, bajo la luz mortecina de un foco que colgaba como una guillotina sobre su cabeza, rehacía la misma imagen una y otra vez; la pintaba con trazos furiosos, la deformaba en su ordenador, la rasgaba para luego recomponerla como un puzzle desquiciado, la esculpía, incluso, la bordaba en tela. La imagen, una captura fortuita que había tomado años atrás –un callejón bañado en la luz crepuscular, con sombras que jugaban a ser más reales que los objetos que las proyectaban– se había convertido en su obsesión.

Cada nueva versión era un intento desesperado por capturar un fantasma, un algo inasible que se burlaba de él desde las profundidades de la imagen; era como un virus Viriliano. Este proceso interminable de hacer y rehacer la misma imagen se había convertido en un ritual. Era un Sísifo moderno, condenado a subir una colina que nunca terminaba, su rostro marcado por la resignación y una sed insaciable de algo más, algo sublime. Las paredes de su estudio, cubiertas de innumerables versiones de la misma imagen, eran un espejo de su alma fragmentada. A pesar de su dedicación, el artista nunca estaba satisfecho; cada nueva iteración revelaba nuevas posibilidades y nuevos fallos. Para los observadores externos, la serie parecía una exploración profunda de la obsesión, la repetición y la transformación. Pero para el artista, era un ciclo interminable, un laberinto de su propia creación del que no podía, o no quería, escapar. Su obra, lejos de ser un producto final, se había convertido en un proceso en un mundo donde el acto de crear era tanto un refugio como una prisión.

Instrucciones

  1. Hacer 3 versiones de cada una de las imágenes producidas de la primera quimera buscando distintas geometrías y arquitecturas.
    1. Geometrías angulosas, orgánicas, bulbosas, agujereadas, recortadas, despiezadas, sinuosas, curvilíneas, cúbicas, punzantes, etc.
  2. Seleccionar dos de ellas y recomponer dos quimeras siguiendo ese patrón. La forma final de la quimera podrá incorporar aberraciones de ese patrón pero el sistema de ensamblaje debe ser claro y aparente para cualquier observador. En caso de necesitarlo -PROBABLEMENTE-, deberéis generar nuevas mallas 3d con las imágenes generadas en el primer paso.
Si por alguna razón, consideráis que el patronaje entorpece al proyecto, existirá la posibilidad de ejecutar una de esas dos quimeras siguiendo vuestro propio sistema, siempre y cuando el resultado sea más interesante que el pedido en el enunciado. 

Entrega

23 de septiembre de 2024 antes de las 19:00 en MIRO
Subir las imágenes transformadas.
Subir, al menos, una planta, un alzado y una sección de cada una de las quimeras generadas. 

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